Jurassic World: El renacer (2025)

                                                      


Ciencia ficción y acción dirigida por Gareth Edwards y  escrita por David Koepp, secuela de Dominion  y séptima entrega de Parque Jurásico , que tiene como protagonistas a Scarlett Johansson, Mahershala Ali, Jonathan Bailey, Rupert Friend, Manuel García-Rulfo y Ed Skrein. En esta ocasión, la franquicia nos muestra a los dinosaurios antaño extintos de nuestro mundo viviendo alrededor del ecuador terrestre , ya que les da el definitivo y más viable clima para que sobrevivan. Un equipo viaja a una antigua isla que servía como instituto de investigación en donde tres especies específicas y gigantes de dinosaurios residen, con el objetivo de extraer muestras que son vitales para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. El equipo también rescata a una familia de un pecio, por lo que ambos grupos luchan por sobrevivir tras quedar varados en la isla. 

Steven Spielberg recupera al guionista de Parque Jurásico , quien también escribió la secuela, El mundo perdido cuyo rodaje inició dentro de esta etapa actual la que parece que será la tercera trilogía de la saga. En el apartado musical, el responsable es Alexandre Desplat, aunque se conservan los temas originales de John Williams

                                                  


Estrenada en cines el verano pasado , Universal sabe que sigue siendo uno de sus títulos fuertes por mucho que los críticos la intenten desacreditar, pero diría que estamos ante una entrega que mejora a las anteriores, y la prueba es que fue a verla bastante gente a salas, ya que aún con los años sigue atrayendo público, sobre todo familias con hijos menores. Como toda gran superproducción, es un evento que no se puede perder para disfrutar en pantalla grande, además de que ha costado alrededor de unos 400 millones de $, más que otras películas, y eso que la industria no está ahora como para tirar cohetes, pero con lo que ha logrado recaudar no está para nada acabada. 

En 2008, InGen opera un laboratorio de genética sobre dinosaurios en la isla de San Humberto, en el océano atlántico, albergando reptiles prehistóricos transgén y por mutación que la compañía encargada consideraba perturbadores (En Jurassic World, Simon Masrani era el dueño). Un tiranosaurio de seis apéndices llamado Distortus rex  escapa de su contención y mata a un empleado negligente por su fuga, incitando a todo el personal a abandonar la isla. 

                                                      


En 2025, la mayoría del clima de la Tierra se revela inadecuado para estos animales desextintos (En El reino caído, los dinosaurios son transportados de Isla Nublar a California con algunos enviados a lugares no revelados a partir de ahí. Dominion confirma que los animales se han extendido globalmente)  con los restantes sobreviviendo en el ecuador terrestre con climas similares a los de la era del mesozoico, creando accesos prohibidos. Martin Krebs, un ejecutivo de la industria farmacéutica que trabaja para Parker Genix, capta a Zora Bennett, una antigua integrante de operaciones encubiertas, para que trabaje con el paleontólogo y doctor Henry Loomis en una misión clasificada para recoger muestras biomateriales de tres especímenes de dinosaurios colosales, que son cruciales para un nuevo tratamiento contra las enfermedades cardiovasculares. En Surinam, Zora recluta a su viejo  socio Duncan Kincaid para encabezar la expedición, junto al piloto marítimo LeClerc, la mercenaria Nina y  el experto en seguridad Bobby Atwater.

El equipo viaja, ilegalmente, hasta la isla de San Humberto para recoger bio muestras del acuático mosasaurio, el terrestre titanosaurio y el aviario quetzalcoatlus. Simultáneamente , Reuben Delgado está navegando cerca junto a sus hijas Teresa e Isabella, y también el novio de la primera, Xavier Dobbs, a quien Reuben considera poco ambicioso. Cuando un mosasaurio ataca y vuelca su velero, Reuben envía una señal de socorro. Pese a que Martin quiere permanecer en la misión, el equipo de  expedición altera su rumbo y rescatan a la familia. El mosasaurio resurge y el equipo recoge con éxito una muestra de sangre usando una pistola de dardos modificada. Una manada de espinosaurios  se une al mosasaurio en el ataque al barco, matando a Bobby. 

                                                      


Para mantener la misión en secreto, Martin evita que Teresa use la radio para pedir ayuda y no hace nada por evitar que esta caiga por la borda. Xavier salta para rescatarla, seguida por Reuben e Isabella, separándolos del equipo. El barco encalla en la isla, donde un espinosaurio mata a Nina. Zora revela que un helicóptero de rescate circulará por la isla en 24 horas  si hay silencio de radio. El equipo localiza una manada de tiranosaurios y obtiene una muestra. Se decide que es más seguro localizar el espécimen de quetzalcoatlus de un huevo. Zora, Henry y LeClerc  descienden en rápel por un acantilado hasta un nido interior de un antiguo templo en una cueva. Un quetzalcoatlus regresa y devora a LeClerc, pero Zora y Henry se aseguran la última muestra. 

Mientras, los Delgado llegan a la orilla y buscan el complejo abandonado de InGen, esperando que allí haya una radio. Encuentran varios dinosaurios, incluyendo un Mutadon, un híbrido de dromeosaurio y pterosaurio, y también un aquilops, al que Isabella llama Dolores y al que adopta. El grupo halla una balsa hinchable y tras sobrevivir al ataque de un tiranosaurio, se disponen a descender por el río. 

                                                                    


Llegan hasta el complejo y se reúnen con el equipo. Cuando Teresa revela la clase de persona que es Martin, este amenaza a todos con una pistola, toma las muestras y escapa al helipuerto en un vehículo terrestre. Los mutadons caen sobre los supervivientes, quienes huyen por los túneles subterráneos. El helicóptero de rescate llega pero lo destruye el distortus rex. Escapando hacia otro túnel, los supervivientes hallan una puerta cerrada al final, con un barco y el panel de control de la puerta al otro lado. Cuando se acerca un mutadon que les persigue, Isabella entra por las rejas de la puerta y la abre. El equipo escapa justo cuando el D- Rex aparece y engulle a Martin. Zora recupera las muestras y el grupo bota el barco mientras Duncan distrae al D-Rex con una bengala.

Zora, Henry, Reuben, Teresa, Xavier e Isabella escapan en el barco. Duncan sobrevive y señala al grupo , que lo rescata. Zora y Henry deciden distribuir el biomaterial como un recurso de código abierto , asegurando su acceso global. 

                                                     


En esta reciente entrega, Johansson y Bailey mantienen a la franquicia de dinosaurios más famosa del cine rugiendo desde su resurgir hace más de una década. Hay una nueva trama y personajes nuevos, estrellas que encabezan una nueva era de la franquicia prehistórica, pero con los responsables de siempre, el guionista Koepp y Spielberg produciendo, con el primero ya abonado a la saga tras haber trabajado en las dos primeras pese a inicialmente rechazar volver a esta, ya que según él "una película da mucho que pensar en un tema, dos películas conlleva una enorme cantidad, y por tanto no me sentía como que tuviera suficientes ideas nuevas". De hecho, ya se borró de la tercera, la dirigida por Joe Johnston, y de la primera Jurassic World. 

Dominion  le dio finalmente a Laura Dern  su agradecimiento por haber estado en tres entregas, y digamos que su legado, y el del director de esta y la primera, se refleja en esta nueva entrega de la franquicia. Koepp tiene mucho talento a cuestas, lo ha demostrado en otros títulos, y del todo no se cerraba la puerta al terreno jurásico. Ha estado tan involucrado en ella como Spielberg, que como productor ejecutivo ha aportado muchas ideas, para así regresar al tono de la original. Realmente la más amada de todas es la primera, y se nota que Edwards ha disfrutado dirigiendo esta como lo hizo Spielberg entonces, conjurando maravilla y asombro, en el medio natural. No olvidar que Koepp fue en su día el guionista a seguir en Hollywood y por ello regresa para que la saga renazca como nueva. 

                                                               


No es ningún secreto que Koepp ha creado con las películas jurásicas un marco narrativo diferente al de los dos libros originales, lo que no se explica es como ha esperado 30 años en regresar  a algo que él creó con ayuda del autor de las novelas. Con un director además tan especialista en grandes producciones, queda claro que la desextinción de los dinosaurios podría llegar más pronto que tarde de lo que se piensa. Y aquí va directo a la yugular, pues hay un poco de todo que asusta, como la escena eliminada de la original por Spielberg en la que el tiranosaurio persigue a los humanos en balsa, pasaje que Michael Crichton ya narraba en el libro original. Pero aquí encima tenemos un laboratorio de dinosaurios mutantes, con dos especies inventadas que parecen haber surgido del infierno. 

Con un decálogo  muy claro, esta etapa de Jurassic World  es un puente más directo a la original con Koepp escribiendo y Edwards dirigiendo motivado como en Rogue One. Me parece un director perfecto  para esta nueva entrega, tiene una visión  muy clara de lo que quiere contar con imágenes y recuperar la magia de Spielberg en la serie. Universal en principio valoró darle la dirección a David Leitch, pero no les convenció el estilo que iba a proponer este realizador curtido en segundas unidades, así que a saber que cuarta entrega hubiéramos tenido. No había muchas más alternativas,  si acaso Edgar Wright, quien probablemente se hubiera traído al chico de moda con él, Glen Powell, para un papel crucial, por lo que Edwards entró para redondear aún más su trayectoria en el cine de monstruos gigantes. Y eso que en su primera lectura de guion no le gustó lo que se encontró, quizás por querer tomarse un respiro. 

                                                                       


Le dio un giro de 180º y lo tomó como una gran oportunidad en su vida, tras haber realizado la monstruosa Godzilla  y haber participado en Star Wars, por lo que ahora tocaba reinventar los dinosaurios. Darle una relectura le sirvió para que esta secuela acabase siendo algo bueno de verdad. Eso sí, tuvo que seguir unas reglas muy estrictas que ya se establecieron en la primera JW, como es empujar el terror un poco más allá que en las anteriores, y por tanto es asombroso  que les permitieran llegar tan lejos en ello. Para alguien que ha trabajado en SW, hacer el D-Rex era como cuando allí encargaron hacer un Rancor, y además había que bordar los homenajes a los realizado por Spielberg anteriormente, y tal como los he contado, hay por lo menos quince. 

Para Edwards, esta nueva JW es diferente a lo que se encontró en SW o en Godzilla. Y es que esta franquicia ha tenido problemas serios, de ahí que hayan recurrido como protagonista a Johansson, quien cumple su sueño de trabajar con Amblin, al igual que el actor mexicano o Friend. Por supuesto no faltan jóvenes, aunque ya no son tan coñones como antaño. A todo esto, el papel principal lo rechazó la otra gran rubia de Hollywood, Jennifer Lawrence, que ya está cansada de franquicias, cosa que ScarJo no. Bailey básicamente está aquí porque ya Universal le tenía en nómina con Wicked,  esa peculiar versión musical de El mago de Oz. Ali cumple con su rol, las niñas también en su medida y luego están esos secundarios que, como los camisas rojas de Star Trek , aparecen y mueren.

                                                       


Me alegro que Powell no lograse un papel aquí, a Hollywood le ha dado por meterle en todo y es hora que salga un ratito de su radar, por mucho que haya conquistado a esos ejecutivos tan nada creativos . Encima su marcha a la nueva Perseguido  ha sido un tanto decepcionante.  Hablando de aspectos técnicos, la fotografía recuerda mucho a la que usaba el habitual responsable de ello con Spielberg,  parecía una tarea imposible pero Edwards lo ha logrado y ha seguido esos pasos, porque recuerda bastante a la original, y no es muy distinta de una película rodada en celuloide por los hermanos Safdie o Paul Thomas Anderson. Da una sensación de aventura nostálgica  que es toda una innovación aunque haya existido desde los legendarios años  del Ben Hur de los cincuenta. 

Y alguno pensará, hasta yo mismo, que esta vez han rodado en espacios naturales, pero no, han estado por Nueva York y luego sí, en la naturaleza, como hizo Spielberg y sus sucesores después. El rodaje ha pasado por Tailandia, Malta y R.U., por lo que el reparto ha viajado más que el baúl de aquella folclórica cuyo nombre no recuerdo. El país asiático es un destino de moda para las grandes producciones, y a esta en particular le viene que ni pintado, si bien ya en su momento  juraron evitar caer en el error que provocó La playa, sólo que aquí hay dinos y no DiCaprio, por lo tanto no es un mal renacer pese a los desafíos que pueda plantear ir a tierras tailandesas. La isla mediterránea es donde transcurre  la escena del mosasaurio  que ataca el barco cual tiburón prehistórico  sin apenas agua, porque es virtual. 

                                                        


Por último, R.U.  es una isla mayor que la maltesa y ofrece ventajas fiscales para todo el que quiera rodar allí sin importar el presupuesto. De hecho, Elstree, que ahora cuenta con unos estudios más modernos (Sky), es donde se acabó de filmar el resto, todo un recorrido global. En suelo británico se diseñaron los laboratorios mortíferos y toda la arquitectura animalista, quizás lo más caro de toda la producción. Otra localización exótica que no he mencionado es India, cuyos parajes naturales mejoran cualquier efecto visual que se aplique, como cuando un humano escapa de un tiranosaurio, o una que es muy nefasta, la escena del D-Rex cruje huesos. Y desde luego el final  no iba a acabar de la manera en que se ha visto, pero gracias a un recurso secreto de Edwards  ese terminó siendo el desenlace. 

Si habrá secuelas que den paso a una tercera trilogía es cuestión de tiempo, pero siendo optimista no creo que desaprovechen a Johansson como protagonista. Puede que por olvidarse  de un elemento vital  que mejora a otras películas  de la serie sea lo que lo estropee, y eso no es otra cosa que tener a un experto en dinosaurios como asesor. Edwards ha dicho que  considera esta entrega como una metáfora  de la industria cinematográfica actual, y que el Distortus Rex  es un mutante parecido al T- Rex pero como diseñado por Giger, y personalmente, muy similar a Willem Dafoe. Los dinosaurios más descarados de la original tienen un gran cameo cuando Teresa se encuentra un dilofosaurus comiéndose a un parasaurolofus  al lado de la balsa de emergencia usada como refugio que trata de asediar. 

                                                          


Los velociraptores aparecen, pero estando los mutadons de por medio, son tan poco amenazantes como pollitos de granja. Irónicamente la estrella de la función  es una bebe dinosaurio animatrónica aquilops llamada Dolores, a la que la cría de 12 años acurruca, una escena que se cayó del montaje hasta que el estudio pidió que se volviera a incluir, para contrastar con el mutante D-Rex. Debió ser estresante esperar a que Spielberg enviase sus anotaciones para ver que mejorar, conservar o quitar. De ahí lo de que el final casi tuvo un desarrollo diferente al visto, pues se preveía que habría un homenaje que pondría la piel de gallina, pero no está muy claro a que se referían. Musicalmente la serie ha cambiado de compositor , descartando al que estaba antes y que ha pasado también por SW. Bailey, del que se habló antes, sería en jerga musical  como un solo de clarinete dentro de la trama, porque es quien señala la inquietud dentro de la banda sonora. 

                                               


Esta entrega de la saga jurásica no trata de ocultar su juego con la nostalgia, y eso se nota cuando Scarjo y Ali pisan la jungla, emulando al doctor Grant y a la doctora Sattler, volviendo a lo que más gustaba de la original, la química entre los humanos en medio de los dinosaurios, con Bailey a la caza de ADN de reptiles. En esta nueva era se obtiene lo prometido, dinosaurios acuáticos peligrosos como ballenas , pero también alados como aves, lo cual tras siete entregas en la franquicia vale la pena, más muñequitos que se venden en jugueterías. Es una carta de amor a Spielberg y se siente ese ADN de la original nada más verla, todo un festival y nada estirado de duración, no se va de más de dos horas, manteniendo la franquicia viva con estruendo. 

                                                       


Los dinosaurios pisan fuerte, rugen  y evolucionan a otro nivel mayor, dominando la película en lo que supone para el estudio otro reinicio de la saga que aplasta cada  convención anterior establecida. Nace una nueva era para la franquicia que lo petó cuando Superman ya estaba acabado y que ahora han coincidido en cartelera de nuevo, porque es otra franquicia que no muere . La comilona de los reptiles demuestra que los dinosaurios de Universal/Amblin  han aguantado en la taquilla a tenor de lo que ha durado en salas y porque aún no ha llegado a formato físico o plataformas, que ya se le dará un zarpazo. Volver a lo básico con escenas bulliciosas y estereotipos fosilizados no es que reinvente la rueda en esta franquicia prehistórica, pero restaura algo de su ADN más fidedigno. 

                                                             


A partes iguales reconfortante y aterradora, regresar a la querida Jurassic World  es emocionante y aunque predecible, este renacer le da un respingo a la franquicia que se ha de ver si o si en cines. Puede resultar en su contra superficial, por ese tejido conector entre escenas con exceso digital, un guion con humor plano, personajes aún más planos y algunos agujeros de guion grandes como tiranosaurios, pero aquí se viene a ver eso, lagartos gigantes que lo aplastan todo con sus patas, porque si quitas eso tienes un resultado chapucero, sensiblero, frenético, desagradable, sin argumento, poco original, falto de sorpresa, con personajes que nos dan igual, en definitiva, algo malo, triste, molesto y que te hace plantearte si esto es lo que nos espera en los años venideros. 

                                                   


Es una saga caótica por todas partes, puede que un triunfo rugiente si se suspende la incredulidad pero honestamente es más bien no una casi ganadora, sino una sarta de escenas olvidables. Tras evolucionar en la dirección equivocada durante una década, la franquicia regresa a sus orígenes y  en la que su trio protagonista (la rubia, el amanerado y el moreno) hallan signos vitales a unos dinosaurios que llevan siendo cansinos 32 años. Scarjo encabeza el espectáculo  de una franquicia casi extinta que ruge de vuelta a la vida, emocionante, astuta para la época en que salió (verano) y ofreciendo lo mejor... y lo peor. Este reinicio Spielbergiano  es mitad Tiburón, mitad Isla Calavera y parte de Indiana Jones mezclado con el ADN puro de la original del 93. 

                                                 


Fácilmente es la mejor en la serie desde la original, sé que suena rancio, pero hay que aferrarse a las pocas emociones que transmite, pues como he dicho antes, parecerá que en realidad es la más floja de todas las películas de la franquicia, pues hay que preguntarse sí la matanza reptiliana puede aburrir a las ovejas. Lo que es el ADN central se diluye en un taquillazo veraniego predecible como la mayoría hoy día, luchando por hallar una justificación, para no dar por sentado que es peor de lo que se ha dicho que es. ¿Realmente se ha quedado la franquicia sin fuelle? Porque parece un clon de sangre fría en el que lo maravilloso se ha extinguido. Y encima hacen un tontísimo uso de publicidad encubierta con dos marcas, una de chocolatinas y otra de cerveza, lo cual devora la película entera y la nostalgia se vuelve algo muy tóxico. 

                                                  


Ya para acabar, la nada creíble pareja que forman Scarjo y Bailey lo único que aportan es un brillo de serie B que en la última de Avatar es parecido pero con un mejor acabado visual. 

Puntuación: 5,5


                                       





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