El Mandaloriano y Grogu (2026)
Película de ciencia ficción dirigida por Jon Favreau , escrita por Dave Filoni, producida por Lucasfilm y distribuida por Disney, parte de la franquicia de Star Wars y que sirve de continuación a la serie de Disney+ El Mandaloriano. Pedro Pascal es el personaje principal- aunque en algunas escenas lo encarna el especialista en artes marciales de origen brasileño Lateef Crowder dos Santos- junto a Jeremy Allen White, Jonny Coyne, Martin Scorsese, y Sigourney Weaver. En el filme, que está situado tras la caída del Imperio Galáctico, Din Djarin y su aprendiz Din Grogu (erróneamente llamado Bebé Yoda) son reclutados por la Nueva República para rescatar a Rotta el Hutt (ver la película animada de Las guerras clon) (White) a cambio de información por un objetivo.
Esta cinta es consecuencia de los conflictos laborales en Hollywood de 2023, por lo que su rodaje en Los Ángeles, California, se retrasó hasta que pudieron solucionarse. Como en la serie, cuenta con música de Ludwig Göransson, quien traslada al cine la banda sonora televisiva. Este año, de momento, cierra la lista de las 10 películas más taquilleras , pero dentro de la saga es la que menos ha recaudado. La decisión de cambiar una posible cuarta temporada por un largometraje parece más prioridad del estudio que de sus creadores, y es por ello que destaco la partitura del músico sueco que lo que es la trama, la parte visual y las escenas de acción, que parecen más propias de una producción de Netflix.
El cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin , conocido como Mando, y su niño abandonado Din Grogu trabajan para la Nueva República encontrando señores de la guerra de la Primera Orden del antiguo Imperio Galáctico. Tras una misión exitosa, a Mando le asigna la comandante Ward encontrar al misterioso caudillo militar comandante Coin. A La Nueva República le han ofrecido información sobre su paradero los gemelos Hutt, los hermanos y sucesores del difunto señor del crimen Jabba, pero sólo a cambio de rescatar al hijo de este , su heredero, Rotta, de la luna Shakari. Mando recibe una nueva nave Razor Crest como pago anticipado.
Mando acepta de mala gana el encargo, y al llegar a Shakari descubre que Rotta es un gladiador popular en un foso de lucha propiedad del señor del crimen Janu. Rotta, desesperado por salir de la sombra de Jabba, disfruta su estatus como un luchador artífice de su éxito y rechaza ser rescatado por Mando, diciendo que su próxima pelea devolverá su deuda a Janu y lo liberará. Mando ubica a este y le ofrece comprar la libertad de Rotta, pero Janu lo rechaza , con la intención de que el combate final de Rotta sea un enfrentamiento Dejarik, en el que continuará luchando contra otros monstruos hasta la muerte. Con esta nueva información, Mando regresa a donde Rotta , quien se niega a creerlo, llamando en su lugar a seguridad.
Mando es sometido y debe luchar contra Rotta en el estadio. Vence al joven Hutt, pero le hace rendirse en vez de matarlo. Le cuenta a Janu que su pelea ha ejecutado las deudas de Rotta, y que como su dueño debe liberarlo. Dándose cuenta de que su plan para un último enfrentamiento Dejarik ha sido frustrado, Janu responde que Rotta es libre "para morir" e inunda el estadio con monstruos , lo que da pie a que Mando y Rotta trabajen juntos para vencerlos. El joven Hutt rompe los sistemas de seguridad del estadio , liberando a los monstruos supervivientes, antes de escapar. Ayudados por Zeb Orrelios (personaje de Rebels), Mando y Grogu persiguen y capturan a Rotta. El chaval declara que los gemelos sólo le quieren a él para poder matarlo y encargarse del Cartel Hutt.
Cuando Mando explica a Rotta que necesita entregarle a los gemelos a cambio de la localización de Coin, el joven Hutt le cuenta que Janu y el objetivo son la misma persona. Confiando en Rotta, Mando y Zeb asaltan el recinto de Janu y lo traen de vuelta a Ward, quien se lo lleva para un interrogatorio pero advierte que los gemelos no se tomarán amablemente la presencia de Mando al romper su promesa de entregarles a Rotta. Mando regresa a Nevarro con Grogu, captando a cuatro anzellanos para que modifiquen la Razor Crest y ayudando a Rotta a que se esconda con un traficante de armas. De noche, Mando es capturado por el cazarrecompensas Embo (personaje de Las guerras clon), quien lo entrega a los gemelos en Nal Hutta; Grogu y los anzellanos les siguen.
Mando es llevado ante los gemelos , quienes han interceptado a Rotta y están intentando torturarlo lentamente durante cientos de años. Para castigar a Mando por romper su contrato, los gemelos le quitan su casco y lo arrojan a una piscina inundada que alberga a Amanin y a la gigante serpiente dragón; derrotando al Amanin, Mando recupera su casco y escapa con la ayuda de Grogu y los anzellanos, pero es mortalmente envenenado por la serpiente dragón en el proceso. Incapaz de caber a bordo de la pequeña nave anzellana, Mando se queda atrás en Nal Hutta, frenando a sus perseguidores para cubrir a Grogu y a los anzellanos para que escapen mientras este sucumbe al veneno. Grogu también elige quedarse atrás, ocupándose del moribundo Mando y finalmente salvando su vida usando un antídoto hecho por un amable pescador.
Al día siguiente, Mando, ahora completamente recuperado, decide ir tras los gemelos en vez de huir de Nal Hutta, razonando que podrían aún perseguirle a él y a Grogu. Mando y el niño irrumpen en el palacio de los gemelos y luchan contra la fuerza de seguridad droide antes de ser interceptados por Embo. Mando se bate en duelo contra Embo mientras Grogu libera a Rotta, quien lucha contra los gemelos; la pelea finalmente hace caer al protagonista, a los hermanos y a Embo al pozo de la serpiente dragón. Grogu salva a Rotta con la Fuerza mientras Embo escapa por el túnel que Mando creó antes, dejando que los gemelos sean comidos vivos por la serpiente dragón. Los anzellanos regresan, trayendo a Ward y a un escuadrón de la Nueva República con ellos, para destruir el palacio de los gemelos y a sus droides.
Ward confirma las sospechas de Mando de que Janu y los gemelos trabajaban juntos, y Rotta elige quedarse y trabajar con la Nueva República . Mando y Grogu se van en la Razor Crest , en la cual Mando enseña a Grogu como pilotar.
Una franquicia de Hollywood antaño ganadora ahora le ha tocado perder, no se sabe si por el cambio de tendencia en el público o por otro motivo, lo cual explica su taquilla. Se ha estrenado antes del verano, ha tenido problemas de producción y lo que es la historia toma decisiones un tanto incomprensibles. Pascal ha dicho que lo de que Din Djarin se quite el casco en la película tenía todo el sentido, pero para un servidor no lo tiene. Se supone que el filme desata una etapa completamente diferente en la saga galáctica, pero sólo se refleja en que tiene los primeros créditos de inicio que no son los clásicos , sino los de una película cualquiera. Favreau escoge aquí darle mayor protagonismo al bebé Yoda, ya que aún se sabe muy poco o nada sobre su especie, salvo pequeños detalles.
El viaje de esta historia a la gran pantalla es para su creador un deber a la franquicia y al estudio que encabeza Kathleen Kennedy , quien desde el traspaso de poder ha tenido que luchar contra los límites de la IA y sobre todo no darle a Grogu el único poder que le faltaba, hablar. White por su parte habla un poco de huttés al encarnar a Rotta el Hutt , mientras que Coyne retoma su rol de la serie de Disney+ en la película de Favreau, en la cual Grogu llega a la mayoría de edad. Y en su papel, Weaver es una nueva piloto que representa un punto de inflexión en la saga, aunque no se sabe si la volveremos a ver, como pasó con Katee Sackhoff, que regresaría como Bo-Katan pero que aquí no sale, al contrario que Trapper Wolff, el personaje que encarna Filoni (y que de paso aprovecha para meter cameos de todos los directores y directoras que trabajaron en la serie).
En la figura de Bebé Yoda, Hollywood ha visto su pasado, presente y futuro convertido en un meme donde la rebelión ha sido televisada, siendo la serie del Mandaloriano el buque insignia de Disney+. Lo irónico del estudio es como los jefes convencieron a Scorsese de prestar su voz a un personaje tras sus polémicas declaraciones contra Marvel, pero es que en este negocio las opiniones cambian cuando el cine serio desafía al cine evento. Volviendo al reparto, se echa en falta a Ahsoka Tano después de lo relevante que fue su aparición en el famoso episodio titulado "El Jedi". Se suponía que en una hipotética cuarta temporada realmente iban a empezar a venir las respuestas a tanto misterio, pero aquí la cosa ha ido por otro camino, y ni siquiera hemos visto a un villano carismático como el encarnado por Giancarlo Esposito.
Esta película del Mandaloriano de Pascal y Favreau representa lo que se anticipaba como el nuevo rumbo de la franquicia galáctica, un desvío de lo que pudo ser la cuarta temporada donde se iban a establecer posibles cruces con otras historias de Star Wars. Se quería seguir el estilo del UCM, pero todo se retrasó por culpa de la huelga de guionistas y el plan se tuvo que reconducir, coincidiendo además con que Filoni ascendió al puesto de jefe creativo en Lucasfilm y que él planificaría en adelante todo el calendario de proyectos para la gran y pequeña pantalla. La decisión de derivar los guiones episódicos a uno para largometraje causó una gran división entre los responsables de la historia y ahí el porqué la trama es como si fuera un descarte de El libro de Boba Fett.
Mando es el papel por el que se va a recordar a Pascal siempre, pero el que se ve en la película no es el que se iba a ver en la descartada cuarta temporada. De hecho se dice que se han reciclado tramas para la segunda de Ahsoka , por lo que Favreau tuvo que empezar de cero y por eso metió de villano a Coyne, que era el antagonista principal de esos episodios que ahora forman el metraje del filme, el primero de una lista de nuevas cintas de la saga alejadas del apellido Skywalker y de sus asociados. Esta etapa significa además que Kennedy no se retira de Lucasfilm y que de hecho permanecerá en la órbita del estudio unos años más pero con menor intervención en la planificación de proyectos. Una consecuencia de ello es que rodar en el dorado estado de California les ha dado más ventajas fiscales que nunca.
Este año está siendo más extraño si cabe para el estudio por el poco impacto que tienen sus apuestas, pero es que poco se puede sorprender si se pretende atraer público al cine con una película de Star Wars que es el cierre de una serie televisiva o con otra descafeinada versión en imagen real de éxito animado (Vaiana) o la enésima entrega de película aclamada hace tres décadas (Toy Story 5). Es además otra franquicia de ciencia ficción a sumar en el currículum de Weaver tras Alien y Avatar, sin olvidar que tiene Cazafantasmas o que también ha hecho cine convencional (Armas de mujer). Entre el pasado y el futuro, la serie viene a dar el salto al cine y marca el camino de lo que vendrá , pero siempre con guiños a lo ya conocido, sean AT-ATs, planetas nevados como Hoth y hasta los primos de Babu Frick.
Tras meses de una muy confusa campaña de promoción, lo que se avanzaba antes del estreno no revelaba mucho de que iba esta nueva película de la saga galáctica. Con que pretendía Disney sorprender a los espectadores no se sabía muy bien como pillarlo y lo único en claro era que el futuro de la franquicia iba a tener a Grogu hasta en la sopa. Este regreso del dúo dinámico tiene algo positivo y es que lo acompaña musicalmente un Göransson que ahora mismo es el compositor estrella de Hollywood. El contraste entre la película y otra serie del mismo universo como es Andor está en que a la primera se la ha machacado por las decisiones de la compañía y la segunda ha sido tan aclamada como si fuera una producción prestigiosa al estilo de Apple.
Esta oposición parece obra de algún tipo de truco mental jedi, cuando en realidad ambas canalizan las clásicas entregas de la saga, lo cual es a la vez una nueva esperanza pero también una señal de que los problemas van a crecer en el futuro con tal contraste. O se ponen muy serios o juegan a ser un anuncio navideño en el que Mando y Grogu cruzan la nieve con tauntauns en Hoth, una decepción cuando lo que te venden es acción continua, lo cual es inexplicable. Luego sin embargo la cosa va avanzando y se va despejando de que va la cosa y hay momentos divertidos y ya se ve más la acción, así como Pascal mostrando su cara, porque Din Djarin es como Iron Man, que tiene que verse que debajo hay un rostro. Y no quiero olvidar como rescatan del olvido al cazarrecompensas Embo doce años después reiniciando a dicho villano para la actualidad.
Lo de Scorsese es tremendo, porque hace las paces con los frikis uniéndose al universo galáctico con su papel breve pero particular, suponemos que obra de la reputación que tiene Favreau con el Hollywood de los autores. Esto amplia aún más la nostalgia y cuando Bebé Yoda interactúa con los Babu Frik lleva la batalla a un terreno de diminutos adorables que te hace luchar contra no tener que llorar de risa. En la mira de Disney siempre está lo escenificado de este tipo de encuentros, pues con ello buscan conquistar la taquilla apostando por revivir sus propiedades, unas veces con acierto y otras sin puntería, con velocidades variantes. También tienen que lidiar con un escrutinio que afecta a la taquilla y que es más duro que levantar a Jabba el Hutt a pulso. De rebote han ganado un motín que les da lo justo para estar entre las diez primeras taquilleras de este año.
¿Pero significa esto algo positivo? En una época donde el terror moderno de A24 o Focus crece como las setas, o incluso otras franquicias similares tan autoconscientes lo hacen relativamente mejor, la épica fantástica se tambalea. Es abundante en acción pero harapienta en su impulso narrativo con su estructura episódica, por lo que esta propuesta de Star Wars es más una escaramuza en punto muerto que depende mucho del encanto de su dúo dinámico central. Recurriendo a la fortaleza de la serie y a la innegable química del dúo más guay desde Chewbacca y Solo, la película reafirma confiadamente que "este es el camino". Mucho corazón pero fría como el acero mandaloriano. Se puede decir que viniendo de un producto televisivo es un episodio alargado para cines.
No es una película para la hinchada de la saga pero una transición de pequeña a gran pantalla de lo más extravagante, para acérrimos de los que la han seguido en la plataforma, una continuación buena al fin y al cabo. Es o la más aburrida de la franquicia o la mejor en décadas, la más divertida por aprovecharse de una aventura en solitario en la que Pascal se muestra lacónico como el cazarrecompensas con casco, Grogu está más lindo que nunca y la música compuesta por Göransson acompaña dinámica las aventuras de ambos, con la escena nevada inicial como un punto fuente particular. Sin embargo hay otros que han atacado la película como indigna de la icónica franquicia, acusándola de tener bajo riesgo, personajes secundarios aburridos (incluyendo a Rotta el Hutt de White o a la coronel Ward de Weaver), así como escenas de acción tediosas y que confunden con tanto añadido digital.
A favor tiene que es divertida , extravagante y repleta de acción, pero en su contra le pesa que fracasa porque por momentos se le nota sin emoción y predecible. Es un retorno familiar a la muy muy lejana galaxia en la que el aspecto visual es reconocible y la dinámica entre Din Djarin y Grogu es loable, aunque su narrativa es muy pobre y tira de un recurso que para mantener el entretenimiento está diseñado para complacer a una audiencia mediante guiños, cameos y otras triquiñuelas. Tal dependencia es lo que ha hecho que no haya alcanzado el estrellato que se le presuponía. No sorprende tal polarización, pues lo mismo induce a la sonrisa para gustar a la multitud como un taquillazo que es que también se la puede señalar como una de las más flojas de toda la franquicia, ya sea la saga o las derivadas.
Si hay un punto común para defensores y detractores es que Grogu sigue siendo más adorable que el osito Mimosín o que el corderito de Norit, pero eso no quita esa sensación general, para bien o para mal, de estar ante un episodio muy alargado de la serie. Se podría decir que este no es el camino , esto ya está más que acabado, es suficiente, se ha convertido en una franquicia que vive a base de misiones secundarias, con el héroe del casco enredado con los odiosos Hutts en una casi decente puesta de largo en la gran pantalla que Pascal hace lo suficientemente bien pero que desearíamos que fuera mucho mejor. Si se buscan emociones fuertes, sorpresas y desafíos, insisto, esta no es la más indicada. El mandaloriano se apoya en Grogu para sacar adelante una película entretenida pero poco memorable, de baja calidad y que se ve de pasada, lo que viene siendo la Star Wars de Disney, vaya.
Puntuación: 6,5










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